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Primero que todo, quiero que entendamos lo siguiente. Muchas veces hay confusiones y se piensa que todos los países del medio oriente, son países árabes. Pues les quiero recordar que si tomamos al medio oriente con sus fronteras reducidas que incluye a los países de la península arábiga, los países del levante (siria, Líbano, Israel, Jordania), a Egipto, Irán, Irak y Turquía, todos estos países son árabes exceptuando a Irán, que es un país de cultura y de idioma persa y a Turquía, que es un país de cultura y de idioma turco.

Ya entendiendo esto, quiero que entendamos un poco la situación de guerra fría en la que vive el Medio Oriente. Yo he hablado mucho en el podcast sobre los dos bloques más grandes. Estos son el bloque Sunita liderado por Arabia Saudita y compuesto por otros países Árabes de gobierno sunita como los Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y Egipto. 

Por el otro lado, está el bloque Chiita liderado por Irán y compuesto por varios aliados chiitas que generalmente son entidades que no son países como por ejemplo Hezbollah en el Líbano, el grupo de los Houthis en Yemen, o las milicias chiitas en Irak. 

A todos estos grupos, Irán los financia y los patrocina para que actúen acorde a sus intereses. Además, Irán tiene de su lado al presidente de Siria, Bashar Al Assad, que pertenece a una rama del Islam Chiita llamada la rama Alauita. Es por eso que Irán ha estado ayudando a Assad a mantenerse en el poder en Siria a cambio de que Assad le da libre paso por los territorios Sirios al régimen Irani para transportar armas y llevarlas a su aliado en el Líbano, Hezbollah.

Esta guerra entre el bloque sunita y el bloque chiita, es más bien como una guerra fría, se ha estado llevando a cabo a lo largo de la Historia desde que se fundó la República Islámica de Irán en 1979 donde el poder lo tomo el establecimiento religioso musulmán chiita radical que ha estado tratando de incrementar su influencia en la región y tratando de vengar esa opresión que a sus ojos existió en contra de los chiitas por parte de los sunitas a lo largo de la historia.

Ahora, hay un tercer bloque en todo este cuento, uno que se ha estado desarrollando en los últimos años, y se ha hecho más presente en la dinámica de la región. Este es otro bloque sunita y lo vamos a llamar el bloque Sunita radical, mientras que dejamos al bloque de Arabia Saudita como el bloque sunita moderado. Tomo estos nombres porque así los describen muchos expertos.

Este tercer bloque, el sunita radical, es liderado por Turquía, si! Turquía. Esto puede parecernos un poco raro porque Turquía no es recordado históricamente como un país radical, pues sabemos que Turquía hace parte de la OTAN e históricamente se ha caracterizado por ser uno de los países musulmanes más laicos. Entonces, cómo llegamos a llamarlo el líder del bloque Sunita radical? Vamos a ver.

Turquía de Camino a Ser Islamista

Turquía es un país que se levantó de las cenizas del gran imperio Otomano, uno de los imperios más longevos en relación a su vasto tamaño que se han visto en la historia de la humanidad.

El imperio otomano, era un imperio musulmán sunita, que se regía por las leyes de la Sharia, donde el establecimiento religioso tenía mucho poder en la política y el cual fue considerado por muchos años como el centro del mundo musulmán. Este tenía su centro en lo que es hoy Turquía y su capital era Estambul.

Ya a finales del siglo XVIII, este imperio pasó de ser uno de los más poderosos a empezar a deteriorarse por varias razones diferentes. El punto es que con la primera guerra mundial, este imperio se desmoronó y perdió todos sus territorios a lo largo del Medio Oriente a manos de Francia y los Británicos. 

El único territorio que se logró salvar, fue lo que es hoy Turquía, donde un grupo de ex oficiales del ejército Otomano negociaron la retirada de las potencias europeas de esa zona a cambio de que firmaron que no tendrían la intención de recuperar otros territorios que le pertenecían al imperio Otomano. 

Las potencias aceptaron y se retiraron, y así se creó la República Moderna de Turquía. Su primer líder, que fue también su fundador, se apodaba Ataturk, que traduce, el padre de los turcos. Tenemos un episodio dedicado a relatar su vida si quieren escucharlo. 

Ataturk entendió que el imperio Otomano ya era cosa del pasado, y que la recién fundada república moderna de Turquía debía alejarse lo más que pudiera del legado de ese imperio, y crear un nuevo carácter en el país y una nueva identidad para sus ciudadanos. Es por eso que Ataturk tomó muchas acciones para lograrlo.

Entre estas, está por ejemplo el hecho de que Ataturk decidió pasar la capital de Estambul a Ankara, que es la capital actual de Turquía. Además, decidió cambiar las letras del alfabeto del idioma turco que hasta ese punto eran letras del alfabeto Arabe, y Ataturk las convirtió en letras latinas. 

Adicionalmente, Ataturk decidió que la nueva república moderna traería inversión extranjera, construiría fábricas y trenes, y se conectaría con el occidente, por lo que se unió a la OTAN durante la guerra fría. 

Por último, Ataturk decidió secularizar el país completamente. Le quito todo el poder que tenía al establecimiento religioso y toda su influencia en la toma de decisiones del país, implementó en la población la vestimenta laica y europea, prohibiendo por ejemplo que las mujeres musulmanas usen el hijab, y se encargó de que Turquía se convierta en un país total y completamente laico. 

Este legado de Ataturk permaneció en el país por mucho tiempo. Esto hasta que subió el actual presidente, Tayyip Erdogan. Erdogan, es un político de ideología Islamista, es decir, que cree que el estado y la religion deben estar unidos. 

Desde que Erdogan subió al poder, ha reversado casi todo el legado de Ataturk y ha convertido a Turquía en un país mucho más religioso. Y no solo eso, se dice que Erdogan quiere volver a tener influencia en todos los lugares que pertenecieron alguna vez al imperio otomano. Es decir, se dice que Erdogan pretende volver a construir el imperio otomano de manera virtual, envés de conquistar territorios como se hacía anteriormente, este quiere tener influencia en las diferentes zonas y así de alguna manera, y así trascender a ellas.

Es por eso que poco a poco, Turquía se ha metido militarmente en varios países de medio oriente cuyos territorios pertenecían al imperio. Por ejemplo, Turquía ha apoyado a Azerbaiyán en su conflicto contra Armenia, y también, durante los diez años de guerra civil en Libia que hasta ahora están finalizando, Erdogan ha apoyado de manera eminente a uno de los lados, al lado Islamista.

A propósito meto el tema del islamismo ahora. Porque esto nos lleva a entender porque Turquía es una de las peores amenazas para los gobiernos Árabes Sunitas.

Turquía en la Dinámica Actual de la Región

Si bien recordamos, hemos hablado de tres bloques en esta guerra fría en medio oriente donde cada uno lucha por influencia y por ser la potencia más poderosa de la región. Tenemos al lado Chiita liderado por Irán, al lado Sunita moderado liderado por Arabia Saudita, y al lado Sunita radical liderado por Turquía.

En el bloque de Turquía también se encuentra Catar, y a ellos se unen los grupos islamistas de cada uno de los países árabes que se encuentran en el bloque sunita moderado. Vamos a decir que de estos grupos Islamistas, el más fuerte son los Hermanos Musulmanes de Egipto que también tienen ramas en otros lugares. Por ejemplo el grupo Palestino Hamas, es una de ellas. 

Asimismo, existen partidos Islamistas que van en contra del gobierno en varios países como en todo el norte de África,  y en algunos países de la península arábiga. 

Turquía bajo el gobierno de Erdogan es considerada la potencia que patrocina  a estos grupos convirtiéndolos en grupos proxy tal como Irán lo hace con grupos chiitas como Hezbollah. 

Dentro de la mayoría de países del bloque sunita moderado, la mayor amenaza al poder del gobierno es su respectivo grupo Islamista. Todo el poder de estos grupos se hizo mucho más efectivo durante los eventos de la primavera árabe en 2011.

Pues les quiero contar que en la mayoría de países donde ocurrieron las protestas de la primavera árabe para derrocar a sus gobiernos, eran países de dictadores seculares influenciados por la ideología de la época post colonialista y socialista. Como Gadafi en Libia, o Mubarak en Egipto, o Assad en Siria o Ben Ali en Túnez. 

En la mayoría de estos países, uno de los grupos más grandes que participaban en las protestas y las revueltas fueron los islamistas. Muchos de los protestantes no eran islamistas y pedían nada más que hubiera justicia social y democracia. Pero esta fue una oportunidad muy grande para los grupos islamistas que muchas veces habían estado marginalizados por los gobiernos para tomar vuelo. 

Es por eso que estos grupos islamistas tomaron papeles muy importantes en las revoluciones, y en muchos casos tuvieron éxito. En Egipto, por ejemplo, los protestantes lograron bajar a Mubarak del poder y hacer unas elecciones democráticas, las primeras en la historia del país. En estas quedó elegido como presidente Muhammad Mursi, quien era el líder de los hermanos musulmanes de Egipto. 

Durante su mandato, Mursi fue un presidente que desestabilizó mucho la región. Primero desestabilizó mucho a Egipto mismo en aspectos económicos y políticos, y además empezó a dar apoyo a grupos islamistas en otros lugares como por ejemplo a sus vecinos del Hamas, a quienes les brindaba armas por la frontera entre Gaza y Egipto. Es por eso que un año después de Mursi estar en el poder, el ejército le hizo un golpe de estado y así llegó al poder el actual presidente de Egipto, Abdl Fatah Al Sisi, que es un militar secular.

Por eso, sus más grandes opositores son los hermanos musulmanes, a quienes Sisi declaró como un grupo terrorista y lo convirtió en ilegal.

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