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10 años de conflicto, de violencia, de tragedia, de incertidumbre. 21 años del régimen de Bashar al Assad que reemplazó al régimen de 30 años de su padre. 5.6 millones de refugiados externos y 6.2 millones de internos. 13 millones con necesidad de ayuda humanitaria. Ciudades milenarias cubiertas por escombros. 387,000 muertos reportados, de los cuales 117,000 son civiles. 205,000 desaparecidos. Y este territorio sigue siendo una arena de guerra internacional.

Los Efectos de la Primavera Árabe

Todo empezó con el brote de la primavera Arabe en 2011, una serie de protestas llevadas a cabo en el mundo árabe en contra de sus gobernantes, que  en su mayoría eran dictadores. La primera de estas protestas tuvo lugar en Túnez, donde lograron exiliar a el presidente Ben Ali, ya 23 años en el poder en menos de un mes.

Asombrados por los poderes nunca antes vistos que la multitud tenía, los ciudadanos de otros países árabes salieron también a protestar. Y así fueron brotando protestas a lo largo del mundo  árabe, y  por eso este evento se  conoce como la primavera árabe.

Las protestas iniciaron de la misma manera en cada uno de los países. Sin embargo, en cada uno de ellos, las cosas terminaron de manera diferente.

Túnez, fue probablemente el caso más exitoso de todos, pues después de expulsar al presidente Ben Ali empezaron un camino largo y duro hacia la democracia, transición en la que siguen trabajando hasta hoy. 

En el caso de Egipto, las protestas pasaron a ser choques violentos entre los protestantes y las fuerzas armadas del país que se prolongaron por varios meses. Finalmente lograron atrapar y  encarcelar al presidente Hosni Mubarak, un militar de la misma línea de Gamal Abdel Nasser y Anwar Saadat que llevaba en su cargo desde 1981. 

Inmediatamente después de eso se hicieron por primera vez en el país elecciones democráticas, de las cuales salen victoriosos Mohammad Mursi, líder de la hermandad musulmana, un grupo Islamista fundado  en Egipto y muy influyente allí y en toda la region. 

Dos años después, y debido a la situación deplorable en la que estaba el país y la insuficiencia del presidente Mursi, sumado a nuevas protestas del pueblo en contra de este líder, el ejército Egipcio hizo en su  país un golpe de estado. 

Así subió al poder el presidente Egipcio actual, Abdel Fattah Al Sisi. Quien es también un militar secular de la línea de Mubarak, el que tumbaron durante la primavera Arabe. Bajo el gobierno de Sisi, las cosas tampoco están bien en el país. Pues se registra un alto número de prisioneros políticos y de condenas a opositores públicos del gobierno. 

El caso de Libia tampoco es óptimo. Pues unos meses después del inicio de las protestas allí, los rebeldes finalmente encontraron y asesinaron a Muamar Gadafi. Este era también un presidente militar secular como Mubarak de Egipto, que se mantuvo 42 años en el poder.

El problema, fue  que después de la intensa lucha y muerte de Gadafi, los rebeldes no pudieron ponerse de acuerdo, cosa que inició una especie de guerra civil en el país. Libia terminó dividiéndose en dos, y asimismo creando dos gobiernos diferentes que aspiran a controlar todo el país. 

Solamente hace pocos meses, y después de haber durado tantos años en conflicto y caos, se formó un gobierno de unidad nacional diseñado para servir como gobierno transitorio durante el periodo de estabilización política. Debido a que esto solo sucedió el 10 de Marzo de este año, es todavía temprano para determinar la medida de éxito de esta solución.

Con otro resultado totalmente diferente tenemos a países como Bahrein, Marruecos, Omán y Kuwait, todas monarquías, donde durante la primavera Arabe existieron protestas a menor escala que no tumbaron o cambiaron al gobierno; pero que sí lograron promover ciertas reformas. Dichas reformas llevaron a estos países a posiciones más democráticas.

Por lo contrario podemos ver el caso de Yemen. Para el 2011, este país tenía un presidente de ya 33 años en el poder, Ali Abdallah Saleh. Un tiempo después del inicio de las protestas en su contra, este presidente huyó a Arabia Saudita para seguir gobernando desde allá. 

Así tomó fuerza un grupo de rebeldes Chiitas llamados los Houthis, cosa que causó que potencias del Medio Oriente como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos intervinieran en el país. Lo anterior resultó en la entrada de Irán, además de algunos grupos islamistas Sunitas.

Es por eso que Yemen es un país que lleva en guerra civil ya 10 años y sus ciudadanos se encuentran en lo que muchos han definido como la peor situación humanitaria del mundo. 

Después de haber hecho un recorrido por todos los países donde la primavera árabe de 2011 fue relevante, solo nos queda hablar del país en el que hoy nos vamos a enfocar, Siria.

Siria un País con Tremenda Importancia Histórica

Siria es un país que tiene un pasado muy importante para la historia del Medio Oriente. Podemos empezar por que esta es una de las regiones con el registro de presencia humana más antigua del mundo. Se han encontrado allí huesos de Neandertales, unos de los primeros seres humanos que existieron en la faz de la tierra.

Luego, cuando el humano se empezó a asentar y formar civilizaciones, Siria es también uno de los primeros lugares donde esto sucede. Posteriormente, Siria se convierte en un territorio bastante valioso de ser conquistado para varios imperios antiguos como los Sumerios, los Asirios, los Babilonios, los Persas, los Griegos y los Romanos.

Cuando nace el Islam y empiezan las expansiones para salir de la peninsula Arábiga, Siria es también uno de los primeros lugares a los que llega el Islam. Más adelante, Damasco, se convierte en la capital de uno de los imperios musulmanes más importantes, el imperio Umaya.

Luego, alrededor del 1500, este territorio es conquistado por el Imperio Otomano, quien permaneció allí 400 años. Con la caída de este imperio después de la Primera Guerra Mundial, Siria quedó en manos de los franceses, y finalmente en 1946, se convirtió en un país independiente.

Desde la independencia del país, hubo allí varios golpes de estado que reemplazaron a un líder por otro. Esto hasta el año 1963, cuando tuvo lugar un golpe de estado más. En este, subió al poder el partido del Ba’ath. Este es un partido nacionalista Arabe, laico y socialista, alineado ideológicamente con Gamal Abdel Nasser el en ese entonces presidente de Egipto.

8 años después, un militar miembro de este mismo partido subió al poder por medio de otro golpe de estado, el último que hubo hasta ahora. El nombre de ese militar era Hafez el Assad, quien gobernó en el país desde 1970 y hasta su muerte en el año 2000.

Con su fallecimiento, su hijo, Bashar Al Assad, tomó el poder en Siria. Es importante aclarar que en Siria hay una mayoría musulmana sunita y sus últimos dos gobernantes, Hafez y Bashar al Assad, pertenecen a una minoría religiosa, los Alawitas, otra rama del Islam.

Para el 2011, con el brote de las protestas en el mundo árabe, Bashar Al Assad ya estaba en el poder por 11 años, y si le sumamos a eso los años que su padre gobierno, tendríamos un total de 41.  Sin ser la excepción, en Siria también brotaron protestas en contra de sus líderes.

La Guerra Civil en Siria

Para entender cómo se formó esta guerra a fondo, pueden escuchar mi episodio llamado “Qué Carajos está Pasando en Siria?” pero en este se los voy a explicar de manera breve y general, para poder llegar al presente y entender la situación actual del país a consecuencia de la tremenda guerra civil.

Todo empezó como les dije con las protestas de la primavera árabe, que en un principio, las de Siria se sentían como las de cualquier otro país de la region. Las cosas cambiaron en el momento en el que el gobierno de Assad empezó a aplicar demasiada fuerza en contra de los protestantes o cualquier tipo de opositor. 

Llegó a un punto en el que una porción de su ejército se desprendió del mismo y se unió a los protestantes, que son conocidos como los rebeldes. En ese momento se convirtió en una guerra civil, debido a que los dos lados en conflicto ya tenían un ejército armado.

Aprovechando la situación, entró un nuevo jugador al conflicto. Quiero que recordemos que Bashar Al Assad pertenece a una minoría religiosa en Siria, los musulmanes Alawitas, que son una rama del chiismo. La gran mayoría del país pertenece a la corriente Islámica Sunita. Entre algunas corrientes del Islam, se ven entre ellas como herejes y puede que algunas corrientes no consideren a otras como parte del Islam del todo. 

Esto se los digo porque hay grupos extremistas sunitas que no veían a Bashar Al Assad como un verdadero musulmán y aprovecharon esta ya iniciada guerra civil para entrar en ella y derrocar al líder que consideraban no digno de controlar tierra del Islam y reemplazarlo con uno musulmán sunita. Fue entonces cuando el grupo Islamista Sunita extremista Al Qaeda entro a la guerra también en contra de Bashar Al Assad.

Posteriormente, Irán, potencia chiita del Medio Oriente entró a ayudar a Assad para conservar el poder que tiene este país sobre Siria gracias a alianzas con su presidente. Irán puso en acción a su grupo proxy Hezbollah, quien se unió a las líneas de Assad y simultáneamente los suplió con armas y municiones.

Como consecuencia a esto, entraron del otro lado varias potencias sunitas de la región, como lo son Arabia Saudita y los países del golfo. Esto convirtió esta guerra en una de escala internacional.

Adicionalmente, un grupo étnico minoritario en Siria que aspira a la independencia desde la creación de este país, vio la oportunidad de involucrarse y tratar de conseguir su estado, estos son los kurdos. 

Otro jugador que entró al conflicto es ISIS, el estado Islámico, quien en un principio apoyaba a Al Qaeda pero luego conquistó muchas de sus tierras, sobre todo la ciudad que luego se convirtió en el centro de operaciones de ISIS, la ciudad de Raqqa y así estos grupos se convirtieron en enemigos.

Paralelamente a todo lo que les acabo de contar, Rusia, un aliado de toda la vida del presidente Assad, a cambio del acceso a la posición geoestratégica que tiene Siria en el Medio Oriente, entró a  apoyar el gobierno en peligro de uno de sus socios más importantes en la región. 

Adicionalmente, el uso de armas químicas por parte de Assad, en contra de su propia población, causó que Estados Unidos entre también en contra del presidente Sirio y sus aliados Rusia e Irán. No solo eso, sino que aparte de luchar contra ellos, Estados Unidos se propuso combatir al Estado Islámico y por otro lado brindar apoyo a los Kurdos, quienes son atacados al mismo tiempo por Turquía, quien los ve como una amenaza por la oposición kurda que existe en su país también. 

Lo que vemos acá es una situación donde hay varios frentes que combaten unos contra otros en varias direcciones, además de presencia internacional donde cada una de las entidades lucha por sus propios intereses.

Siria en la Actualidad

Después de 10 años de guerra, Siria es un país que está prácticamente destruido. Como les dije, todo este conflicto ha causado la muerte de cientos de miles, la desaparición de otros cientos de miles más, el desalojo de millones ya sea interna o externamente, la destrucción de unas de las ciudades más ricas histórica y culturalmente del mundo y asimismo la devastación de un país que necesita con urgencia ser reconstruido.

El territorio está dividido entre algunos de los grupos participantes en la guerra. El aún presidente Bashar Al Assad, controla alrededor de un 63% del territorio del país. La coalición liderada por los kurdos tiene bajo su poder alrededor de un 25%. Los rebeldes aliados con fuerzas Turcas, ocupan más o menos un 10%. Y por último el hoy debilitado Estado Islámico domina alrededor de un 2% de la superficie del país. 

En cuanto a los refugiados externos, es decir, los que fueron desplazados y se vieron obligados a abandonar el país, son hoy en día 5.6 millones, la gran mayoría se encuentran hoy en Turquía, alrededor de 3.6 millones de ellos. Líbano y Jordania han recibido también vastas cantidades, 860,000 y 660,000 respectivamente. En la región, Iraq y Egipto también son casa de 240,000 y  130,000 respectivamente.

En la Unión Europea residen hoy 1,162,000 refugiados Sirios, de los cuales 674,000 están ubicados en Alemania. El resto está esparcido en pequeñas cantidades en diferentes regiones del mundo.

Estos son solo los refugiados externos. Internamente existen en Siria hoy, 6.7 millones de desplazados. Para entender la magnitud de esto, les quiero contar que antes de que la guerra empezara, el país tenía 22 Millones de habitantes, de los cuales entre los refugiados externos e internos, llegan a la cifra de 55% de la población. Es decir que esta guerra sacudió al país con toda la fuerza y causó que más de la mitad de los habitantes perdieran su vivienda. 

Hoy, gracias a la fuerza que le brindan sus aliados, Bashar Al Assad sigue en el poder. De hecho, la semana pasada llevó a cabo unas elecciones en el país las cuales le concedieron otros 7 años en el poder.

Estas elecciones son altamente dudosas debido a las condiciones en las que estas se realizaron. Pero para eso,  vamos a hablar con  Bryan Acuña, analista internacional que nos va a explicar todo esto más a fondo.

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