Para empezar, quiero contarles cómo se veía el mundo árabe antes de la primavera árabe. En varios de estos países, tenían el poder dictadores, en algunos casos eran militares, y en otros, simplemente dictadores que tienen el poder hace décadas y que no tenían bien a los países.

Muchos de estos países pasaban por situaciones económicas muy complicadas, tenían gobiernos extremadamente corruptos y totalitarios, altas tasas de desempleo, injusticia social y falta de derecho a la libre expresión en cuanto a opiniones políticas. 

Solo faltaba algo que encendiera la chispa del pueblo para hacer algo al respecto, y les voy a contar qué fue lo que hizo el trabajo. 

El Detonador de la Primavera Árabe

Todo empezó en Túnez en diciembre del 2010. Este es un país árabe en el norte de África, ubicado entre Algeria y Libia. Allí, existían todas las condiciones que mencione anteriormente.

El inicio de todo esto, cae sobre un solo hombre, Muhammed Bouazizi. Él era el dueño de un carrito donde vendía frutas en la calle. Un día, dos oficiales de la policía tunecina llegaron a su carrito y le pidieron los permisos para vender que Bouazizi no tenía. Cuando se dieron cuenta que Bouazizi estaba vendiendo verduras sin permiso del gobierno, estos dos oficiales le decomisaron la mercancía y según muchas fuentes lo golpearon y lo humillaron públicamente también. 

Cuando esto pasó, Bouazizi se dirigió hacia las autoridades locales para denunciar el acoso de estos oficiales de la policía, y no fue escuchado por nadie. Bouazizi en acto de desesperación e impotencia, se paró al frente de un edificio del gobierno, y se prendió a él mismo en fuego, cosa que fue causa de su muerte una semana después. 

Bouazizi se volvió un símbolo en Túnez, y su historia se extendió rápidamente por todo el país por medio de las redes sociales. Esto causo que el pueblo Tunecino saliera a las calles a protestar de manera masiva. 

Una sola semana después de la muerte de Bouazizi, el dictador Tunecino que llevaba más de 20 años en el poder, Ben Ali, huyó a Arabia Saudita y así cayó su gobierno. 

Debido a la alta cobertura de estos eventos en las redes sociales, esta historia se extendió por todo el mundo árabe e inspiró a varios ciudadanos en diferentes países a salir a las calles y protestar en contra de sus dictadores. Además, la efectividad de las protestas en Túnez, fue una motivación muy significativa para los ciudadanos de los otros países, ya que vieron que protestar, si funciona. 

Después del caso de Túnez, empezaron a brotar protestas en varias partes del mundo árabe, algunas más significativas y otras más moderadas. Lo cierto es que ninguna dio un resultado tan efectivo como el de Túnez. En cada uno de estos países, el resultado de estas protestas fue diferente, así que vamos a hablar de algunos de ellos. 

La Primavera Árabe en Egipto

Allí gobernaba un militar llamado Hussni Mubarak desde el año 1981 y estamos hablando del 2011. La situación económica en Egipto estaba ya muy complicada y además de eso, el gobierno callaba o encarcela a cualquier tipo de oposición. 

Mubarak de hecho expresó el deseo de heredar algún día el trono a su hijo, intentando así crear una dinastía y eliminando toda posibilidad de democracia a la que el pueblo aspiraba. 

Con la llegada de las noticias sobre los eventos sucedidos en Túnez, casi inmediatamente el pueblo Egipcio salió a las calles para buscar un resultado parecido. El lugar de reunión, era una plaza en el centro de El Cairo, llamada “La Plaza de Tahrir” o en Español, “La Plaza de la Liberación”.

Allí se reunieron millones de Egipcios para protestar pacíficamente en contra de las injusticias de su gobierno. Pero el aspecto pacifico no duró mucho. El gobierno de Mubarak fue el primer agresor, pues intentó apagar las protestas con violencia en contra de los protestantes. Esto solo hizo que más y más personas salieran a las calles a protestar. 

Las redes sociales jugaron un papel muy importante en todo esto, pues por medio de ellas, se coordinaban la protestas y se pasaba contenido que estimulaba a la población a seguir protestando. En Egipto, hasta hubo una canción de la revolución llamada en árabe “Sout al Horeya” lo que traduce: “La Voz de la Libertad”.

Su coro dice así: “En todas las calles de mi país, la voz de la libertad llama. Ya no nos importa tener hambre, lo que nos importa son nuestros derechos. Vamos a tener que escribir nuestra historia con sangre, y si fueras uno  de nosotros, no nos dirías que abandonemos nuestros sueños.”

Tantas personas salieron a protestar, que después de mucha violencia y duras batallas en contra del gobierno, en febrero del 2011, cayó el gobierno de Mubarak. Este dictador fue detenido en una facilidad militar y liberado en el 2015. 

Con la caída de Mubarak, en el 2012, se celebraron las primeras elecciones democráticas populares en Egipto. Estas elecciones las ganó Muhammad Morsi, el líder de la hermandad musulmana en el país. La hermandad musulmana es un grupo Islamista egipcio que existía desde los años 20’s del siglo pasado. Los hermanos musulmanes, tuvieron un papel muy importante en las protestas ya que Mubarak era totalmente laico. 

A Mursi, no le duró mucho el gobierno, pues fue un líder ineficiente, quería Islamizar mucho al país y el pueblo no estaba contento con él. Es por eso que solo un año después de que este subió al poder, el ejército le hizo un golpe de estado y así subió al poder el actual líder egipcio Abdel Fattah Al Sisi, un militar totalitario que no es muy diferente a Mubarak, algunos dicen que es aún peor. 

Todo esto significa que el gran esfuerzo del pueblo egipcio, no sirvió de nada a largo plazo, pues volvieron a una situación igual o peor a la que tenían en 2011. 

La Primavera Árabe en Libia

Después de ver los casos de Túnez que fue un éxito, y de Egipto que en un principio también lo fue, que de hecho son dos países con los que tiene frontera, Libia también salió a la calle para intentar derrocar a su dictador: Muammar Al-Ghadafi, quien llevaba ya 40 años en el poder.

Los libios querían probar también el sabor de la democracia, y por eso salieron a protestar. En este país, los protestantes no fueron tan pacíficos como en los últimos dos, sino que estaban armados. Al principio con armas caseras como bombas Molotov, después, mientras las cosas se escalaban, parte del ejército se empezó a pasar al lado de los protestantes, y así, estas revueltas se convirtieron en una guerra civil. 

Dentro de la oposición, se formó un grupo líder, llamado “el consejo nacional de transición” que contaba con armas y muchos seguidores y que pretendía bajar a Gadafi del poder, para así traer democracia a Libia.

Esta guerra civil fue muy violenta, incluía torturas, asesinatos y revueltas muy agresivas. Después de casi 8 meses de guerra y decenas de miles de muertos, los rebeldes, apoyados por la OTAN, llegaron a Gadafi y lo dieron de baja. Así terminó la guerra civil y el consejo nacional de transición subió al poder.

La tranquilidad en Libia tampoco duró mucho, pues en el 2014, empezó en Libia una segunda guerra civil que se ha extendido hasta hoy en día y que vamos a dejar para otro episodio del podcast. 

Entonces la primavera árabe dio resultados en Libia? Si, bajaron al dictador autocrático y corrupto  que llevaba 40 años en el poder, pero la situación ahora, no esta mejor.

La Primavera Árabe en Siria

En este país, gobernaba Bashar Al Assad ya 11 años, pero este había recibido el poder de su padre que llevaba en el poder desde 1970. Los Assad son Chiias Alawitas, parte de una secta que representa solo al 12% de la población siria, mientras que la mayoría son Sunitas. 

Como en la mayoría del mundo Arabe, los ciudadanos Sirios no estaban satisfechos con su líder. Había mucha pobreza y un líder muy corrupto. Inspirados por lo que ya habían visto pasar en el resto de países Árabes, unos jóvenes salieron a la calle a pintar Graffitis anti-Assad. Estos jóvenes fueron arrestados y torturados, cosa que causó mucha furia en el pueblo que salió a las calles a protestar.

El gobierno, rápidamente respondió con mucha violencia, cosa que hizo que parte del ejército desertara y se pasará al lado de los rebeldes. Como esto parecía una guerra entre Sunitas representados por los rebeldes, y Chiitas, representados por el gobierno de Assad, los países musulmanes Sunitas como lo son los del golfo, entraron a ayudar a los rebeldes; y el país musulmán Chiita, Irán, entró a apoyar a Assad.

No solo países se metieron a la guerra, sino que también entraron en ella grupos terroristas. En el lado sunita entró Al-Qaeda y más tarde ISIS y en el lado Chiita, Hezbollah. 

Ademas de todo esto, un grupo étnico reprimido en Siria, aprovecho la situación y formar el tercer frente de la guerra para ganar territorio e intentar conseguir independencia. Estoy hablando de los Kurdos. 

Por último, potencias mundiales como Estados Unidos y Rusia, entraron a apoyar al lado sunita y al chiita respectivamente. Siria se convirtió en un campo de batalla internacional, de donde han salido más de 6 millones de refugiados y otros millones mas de refugiados internos. Además, sus ciudades principales han sido destruidas y esta guerra ha dejado cantidades exorbitantes de muertos. 

Este es el único resultado, ya que Bashar Al-Assad sigue hasta hoy en el poder. Si quieren profundizar un poco más sobre este tema, les recomiendo escuchar el episodio del podcast llamado “Qué Carajos esta Pasando en Siria”

La Primavera Árabe en Yemen

Pues en este país, en el 2011, el pueblo también salió a protestar para bajar a un dictador que llevaba ya más de 20 años en el poder. Su nombre es Ali Abdullah Saleh. Esto por causas parecidas a las de los otros países, tales como corrupción y desempleo.

En este caso, la situación era al contrario que en Siria. Pues el gobernante de Yemen, Saleh, era musulmán Sunita y el grupo de rebeldes más fuertes eran los Chiitas. Este grupo de rebeldes se llamaban los Huthis.

Saleh, salió rápido del poder y lo sucedió su vicepresidente llamado Mansour Hadi, líder con el que el pueblo tampoco estaba contento. Los Houthis siguieron tomando fuerza y representando al lado Chiita. Toda esta inestabilidad en el país, le dio pie a grupos terroristas Sunitas para entrar al país y jugar un papel en esta guerra civil. Entre ellos, Al-Qaeda e ISIS. 

Después de una corta alianza entre el presidente Hadi y los Houthis, Hadi huyó a Arabia Saudita. En ese momento, los Houthis la milicia chiita tomó mucha fuerza. Ahí fue cuando esta guerra se volvió un campo de batalla internacional. Pues Irán empezó a apoyar a los Houthis como la potencia chiita, y Arabia Saudita a el ejercito de Hadi.

Esta es una guerra civil sin fin. Pues los ciudadanos de Yemen han sufrido tanto como los Sirios. Yemen hoy en día, se considera el país con la  peor crisis humanitaria del mundo y a pesar de eso, la guerra continúa hasta ahora. 

Si les gustaría profundizar más en este tema, les recomiendo escuchar el episodio de Yemen del programa. 

La Primavera Árabe en las Monarquías del Medio Oriente

Por último, quiero hablar de los países donde ocurrieron protestas durante la primavera árabe pero  que esto no se escalo mucho. Esto sucedió principalmente en las monarquías del mundo Arabe. Estoy hablando de Jordania, Omán, Bahrein, Arabia Saudita y Marruecos principalmente. 

En estos países si hubo protestas en las calles y  las mismas, lograron cambios a menor escala tales como creación de una constitución o un parlamento, pero sin tumbar a ninguno de sus líderes. Así mismo, la violencia en estos países fue mucho menor y la mayoría  de protestas fueron pacíficas. 


Este fue un extenso recorrido por varios países que estuvieron involucrados en la Primavera Arabe. Me era importante hablar de cada uno de ellos porque quiero que se entienda que aunque la  Primavera Arabe fue una serie de eventos de carácter parecido que sucedieron al rededor del mundo Arabe, en cada país se manifestó diferente, se escaló a diferentes niveles y llevó a diferentes  resultados. 

Consecuencias de la Primavera Árabe

Como podemos ver, hay resultados positivos y resultados negativos de la Primavera Arabe en diferentes países. Estos eventos terminaron en guerra civil en países como Siria, Yemen y Libia; en otros países como Egipto el cambio que se dio, fue reversado. En las monarquías, por otro lado, se puede decir que los resultados fueron positivos ya que las protestas lograron hacer pequeños cambios que favorecieron a la población y sus derechos. Y por último, el país que diría yo que tuvo el cambio más positivo fue Túnez. Este país actualmente se encuentra en un proceso largo pero consistente para lograr una democracia absoluta en el país, y los Tunecinos están haciendo un buen trabajo con esto. 

Si miramos atrás y analizamos todos los países que hemos mencionado, podríamos decir que la primavera Arabe empeoro, envés de mejorar  la situación de la mayoría de ciudadanos del mundo árabe, exceptuando pocos casos como lo es el de Tunez. 

Otra consecuencia de la primavera árabe que hay que considerar, es que los grupos Islamistas han cogido mucha más fuerza que antes en muchos de estos países. Esto es debido a que la mayoría de líderes pre primavera árabe, eran totalmente laicos. Y como conocemos en la historia del mundo y no solo en la del medio oriente, cuando hay alguien que está en el poder y lo hace mal, la entidad opuesta coge fuerza. Por eso, estos grupos Islamistas tales como los hermanos Musulmanes en Egipto ahora tienen más popularidad. 

Otra consecuencia, de la primavera árabe, es la creación de escenarios de batalla para que las potencias sunitas y las potencias chiitas luchen unos contra otros por medio de grupos proxys. Esto lo podemos ver en el caso de Siria y en el caso de Yemen. 

Otra consecuencia más, es la ruptura del miedo. Me refiero con esto a que la primavera Arabe, fue el primer evento en la historia del Medio Oriente moderno donde fue el pueblo quien se rebeló en contra de sus gobernantes. Cuando esto pasó, el miedo de hacerlo desapareció. Muchos expertos dicen que los eventos de 2011, fueron solo el inicio, y que la primavera Arabe no ha terminado. Como prueba de esto está lo que muchos llaman la segunda ola de la Primavera Arabe. En 2019, países como Líbano y Sudán, experiencias también protestas masivas que en Líbano por ejemplo, hicieron renunciar al primer ministro. 

A lo que quiero llegar es que aunque ya pasaron 10 años desde el inicio de la Primavera Arabe, todavía no ha pasado suficiente tiempo para entender cuáles son sus resultados finales. La Primavera Arabe empezó procesos que no han terminado y que todavía pueden seguir cambiando al Medio Oriente de maneras extremas. 

Otra cosa que quiero que aprendamos es que las revoluciones son eventos impredecibles. Nunca se puede saber a dónde van a llevar y qué cambios van a traer. Esto es debido a que las revoluciones llevan al caos, y cuando hay caos, las cosas pueden tomar cursos inesperados. 

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